jueves 21 de julio de 2011

EL RUGIDO DE MEURICE

Ha muerto el arzobispo Pedro Meurice, el más valiente de los religiosos cubanos de los últimos años. Sirva este post que acaba de publicar Yoani Sánchez como un homenaje laico para este valeroso hombre.


A Monseñor Pedro Meurice Estiú le decían “el león del Oriente” por su valor más que probado ante las arbitrariedades y los autoritarismos. Aquel 24 de enero de 1998, en la plaza Antonio Maceo de Santiago de Cuba, su semblante estaba serio, ensimismado. El Papa Juan Pablo II acababa de terminar la homilía y el Arzobispo de Santiago de Cuba iba a dirigirse a su rebaño y al Pastor que había venido a visitarlo. Antes de subir al estrado, Meurice habló con el sacerdote José Conrado Rodríguez Alegre y le dijo: “este león ya está viejo y con la melena despeluzada, pero rugirá”. Tomó el micrófono y cumplió su palabra.

Frente a los sorprendidos santiagueros allí congregados y para quienes veíamos la transmisión en directo por la televisión, la alocución de Meurice parecía interpretar nuestro pensamiento, brotar de nuestra propia boca. “Santo Padre… le presento a un número creciente de cubanos que han confundido la Patria con un partido, la nación con el proceso histórico que hemos vivido en las últimas décadas, y la cultura con una ideología”. Y del lado de acá de las pantallas, muchos no parábamos de aplaudir, llorar, saltar, mirar la cara entre anonadada y molesta de Raúl Castro que estaba al pie de la tribuna. Nunca nadie le había dicho al ministro de las Fuerzas Armadas —en público y ante tantos testigos— verdades de esa naturaleza. Algunos escapaban asustados de aquella inmensa plazoleta, pero otros —los más audaces— coreaban la palabra “Libertad”.

“Este es un pueblo que tiene la riqueza de la alegría y la pobreza material que lo entristece y agobia, casi hasta no dejarlo ver más allá de la inmediata subsistencia”, seguía rugiendo el león. Y en nuestra aletargada conciencia cívica algo comenzaba a desperezarse. Meurice estaba de vuelta a sus años de mayor vitalidad y las espadas que surgen del suelo en aquella Plaza, nos echaban en cara la rebeldía perdida en algún recoveco de la historia. Por unos breves minutos, fuimos libres. La homilía terminó; el gesto adusto de nuestro actual presidente presagiaba regaños para el viejo león, pero el cayado de Juan Pablo II lo protegería.

Hoy, Pedro Meurice se nos ha ido con su hidalguía de felino guardián de la camada, dejándonos con la responsabilidad de presentarnos a nosotros mismos ante el mundo. ¿De qué manera nos vamos a describir ahora? ¿Quién va creernos que 13 años después no hemos podido aún “desmitificar los falsos mesianismos”? ¿Cómo explicar que el miedo nos ha llevado a la parálisis, a seguir esperando que sean otros los que rujan por nosotros?

Yoani Sánchez


miércoles 20 de julio de 2011

LAS IGLESIAS ANTE EL RÉGIMEN

El sitio Diario de Cuba ha publicado un polémico editorial que reproducimos a continuación:

La presencia de las diversas iglesias cubanas en la vida social y política del país se acrecienta cada día. Obligadas durante medio siglo a centrarse en la labor pastoral, y afrontando dificultades en la evangelización, hasta ahora las iglesias se habían movido relativamente lejos de la política. Sin embargo, en la medida en que el régimen se debilita y se interesa en ellas como interlocutoras —y en tanto crecen los cultos en la vida del país—, empiezan a ocupar un espacio inédito.

Este nuevo protagonismo conlleva riesgos y retos. Como cualquier ente social, las iglesias han de participar en política, opinar y jugar sus cartas. Pero tal participación genera efectos colaterales, como el estar expuestas a la opinión del otro, a la crítica de la prensa, al desgaste, el ascenso o la caída. No puede pretenderse entrar al debate público y, al mismo tiempo, blindarse a toda crítica. Allí donde esto sucede, hay, con toda seguridad, un actor que distorsiona el sistema.

En esta coyuntura, se acumulan los problemas para la jerarquía católica de la Isla. A la reciente revelación de Wikileaks acerca del presunto papel del cardenal Jaime Ortega en el cierre de la revista Vitral, habría que añadir la polémica mediación para la excarcelación de los presos políticos. Laicos conocidos, que antes callaban por no afectar a la institución, hablan ahora abiertamente. Prueba de ello son las objeciones hechas por el líder del Movimiento Cristiano Liberación, Oswaldo Payá, a los argumentos del portavoz de la Conferencia Episcopal, Orlando Márquez, a propósito de dichas excarcelaciones.

Sin embargo, no es cuestión exclusiva de la Iglesia Católica. El oficialista Consejo de Iglesias, que prosigue su trabajo habitual de acompañar las decisiones del régimen con una militancia de reglamento, pocas veces había contado con tantas rebeliones entre los pastores de base. Aun así, resulta sorprendente el hecho de que miembros de la Iglesia Metodista efectúen operativos conjuntos con la Seguridad del Estado, tal como se ha visto recientemente en Santa Clara.

Por su parte, babalaos oficialistas agrupados en la Asociación Cultural Yoruba de Cuba obligan a Ifá a refrendar lo que postula el diario Granma. Y los líderes de la comunidad judía defienden al carcelero antes que a Alan Gross, el hermano de fe detenido y condenado en la Isla.

La falta de práctica de las iglesias en el espacio público de la política y el funcionamiento secretista intrínseco a toda administración religiosa, pueden contribuir a poner en entredicho la imagen de las jerarquías eclesiales en el país; una imagen que quedaría dañada incluso ante las respectivas feligresías, abriendo brechas internas más o menos insalvables.

Por ello, la efectividad de la acción política de las iglesias no debería estar supeditada a la asociación con las autoridades, ni depender de concesiones hechas por las mismas.

Convertir todo deseo de mediación de las iglesias en complicidad con la política oficial es lo que procura el gobierno. Más que interlocutores o aliados, lo que busca en los diversos credos son nuevos cómplices, sujetos que confundan el lenguaje pastoral con la propaganda del oficialismo. La meta del régimen sería hablar a través de todas las iglesias con culto en el país.

En este escenario, cada iglesia habrá de defender la unidad de sus fieles y cuidar su proyección a los ojos de la población en general. Toca a cada una velar por los intereses de su grey y trabajar por la mejora colectiva. Ello supone el trabajo conjunto y la búsqueda de intereses comunes con las autoridades políticas. Pero apelar a una comunidad de intereses no ha de ser, de ningún modo, competir en procedimientos con los peores procedimientos del régimen

martes 19 de julio de 2011

REFLEXIÓN ACERCA DE UN POST DE PENÚLTIMOS DÍAS

El blog Penúltimos Días ha sacado una Réplica a Yoani Sánchez, que firma Ernesto Hernández Bustos acerca de un reciente post publicado por Yoani Sánchez en su blog Generación Y. Entendemos las razones de Hernández para defender su posición a favor del bloqueo o embargo (llámenle como gusten) que mantiene el gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba. Pero entendemos mucho mejor las de Yoani Sánchez quien, como muchos de los que padecimos el Período Especial mientras vivíamos en Cuba (1992-1996), nos dimos cuenta de que ese famoso embargo o bloqueo que tanto defendían algunos congresistas republicanos no afectaba en lo más mínimo a las altas esferas de la dictadura. Todo lo contrario, recrudecía más la miseria y la falta de recursos del pueblo para poder establecer aunque fuera una mínima oposición al régimen, cuya nomenclatura seguía comiendo langosta y viajando en lujosos yates.

El bloqueo o embargo no ha provocado la caída de los Castro. Más bien ha fortalecido su estancia. Ahora que el gobierno ha permitido la entrada de teléfonos celulares, computadoras y demás artefactos tecnológicos, incluso de manera restringida, y pese a que aún sigue limitando el acceso a Internet de sus ciudadanos, por primera vez la oposición ha contado con vías más poderosas para hacerse notar en el resto del mundo.

Resulta un poco incoherente que quienes están a favor de esa tecnología que le da voz a los disidentes y opositores civiles de la isla, no vean claramente que levantar las restricciones que pesan sobre los cubanos acelerará la caída del régimen, o, por lo menos, su disolución. Y volvemos a la pregunta de siempre: Si ya hemos visto que el esquema del embargo o bloqueo no ha dado resultado en 50 años, ¿qué puede hacernos pensar que seguirlo manteniendo provocará un resultado distinto? 

Por último, no hay que olvidar que el argumento principal de la dictadura cubana para explicar los problemas de la isla ha sido echarle la culpa al bloqueo de los Estados Unidos, a quien presentan como un monstruo que quiere ahogar la libertad de sus habitantes, cuando en realidad es el propio gobierno cubano quien siempre ha hecho todo lo posible por evitar que se levante ese bloqueo con el que tanto cacarean en la ONU. Cuando no haya bloqueo, habrá que ver cómo se las arreglan para explicar las restricciones que pesan sobre su población.

lunes 18 de julio de 2011

MIGUEL BARNET: LA FRASE DE LA SEMANA

La Asamblea Nacional del Poder Popular analizará la implementación de regulaciones contra la discriminación racial.

La pregunta de la semana: ¿Y cuándo analizará la implementación del respeto a los DERECHOS HUMANOS en la isla?

YOANI SÁNCHEZ: IMÁGENES DE LA RESISTENCIA


El Nuevo Herald ha publicado esta secuencia de imágenes sobre la famosa creadora del blog Generación Y, como un homenaje a la labor de esta valiente mujer. La sección de Videos del periódico está a cargo de Pedro Portal.

domingo 17 de julio de 2011

ACTUALIZACIÓN

Varios lectores nos pidieron que no dejáramos sin comentarios el texto donde Zoé Valdés ataca con tanta saña a Reina María Rodríguez. Así es que para no repetirlo, hemos insertado los comentarios al texto ya subido. Pueden ir directo a leerlo aquí.

ESCRITORES CUBANOS POR EL MUNDO

Después de una acalorada jornada de debates, polémicas y ataques dentro del mundo literario y cultural cubano, hemos decidido regalarles para sus vacaciones esta imagen tan refrescante para la retina y enlaces a varias noticias sobre el quehacer de algunos escritores cubanos por el mundo.

Se publica en Portugal la novela Havana Año Cero, de Karla Suárez.

Karla Suárez habla en la TV portuguesa sobre su nueva novela.

Reseña sobre poemario bilingüe publicado en Francia Nueve cuentos para recrear el café, de María Eugenia Caseiro, cubana radicada en Miami (por Félix Luis Viera)

Desnudos de Wendy Guerra, en la revista Soho

Entrevista a Antonio José Ponte sobre la censura del documental PM (por Manuel Zayas).

Reseña sobre En la isla de los pregones, de Marlene Moleon, novelista cubana radicada en Miami (por Santiago Baltasar Martín)

sábado 16 de julio de 2011

COMENTARIO PARA DAVID LAGO GONZÁLEZ Y PARTICIPANTES DEL FORUM DE "LA SOMBRA DEL CUBANO".

De izq. a der: Maya Islas, Baltasar S. Martin, Carmen Karin Aldrey y Belkis Cuza Malé
Los destructores de la cultura, la espiritualidad y las mejores iniciativas humanas, siempre van acompañados del peor lenguaje, del susurro entre sombras, del grito inesperado, del insulto, son enemigos de la verdadera amistad y manipulan el corazón de las personas para enfrentarlas y dividirlas.

Cuánto me he asombrado de que me llamaran los amigos para hablarme de ese horrible comentario publicado por David relacionándome con la redacción de este Blog, que por otra parte tiene todo su derecho a existir de acuerdo a las normas democráticas de la libre expresión.

No permito, bajo ninguna circunstancia, que se me relacione con ninguna entidad, organización, medio masivo de comunicación, ya sean blogs, revistas, o cualquier medio de difusión pública, que no esté avalado por mi firma y reconocimiento público.

Las cosas que he dicho, que no han sido más que llamamientos a la cordura, las he dicho con mi nombre y apellido, con la mejor de las intenciones, y mis espacios virtuales actúan y actuarán siempre con la misma transparencia que los han caracterizado toda la vida.

Creo en la amistad, en el amor entre las personas, y por ello asumí solidaridad con un amigo que está siendo salvajemente atacado.

A ti David, con el que me une una amistad profunda, te digo que por favor, no me mezcles más en tus comentarios, y más si vas a difamar sobre mi persona, lo mismo digo a los demás miembros de este Forum. Ni pertenezco a la redacción de este Blog, repito, ni soy miembro de la UNEAC, y ni siquiera participo en intercambios culturales con ningún otro país que no sea mi país, los Estados Unidos.

Para terminar esta nota, voy a soltar varias preguntas a la blogosfera: ¿En dónde estaba usted cuándo en el año 1967 yo me encontraba detenida en el Departamento de Investigaciones Técnicas de La Habana? ¿En dónde estaba usted cuándo las turbas castristas me persiguieron a pedradas por La Habana Vieja después que se me hubiera celebrado un juicio popular por peligrosidad social? ¿En dónde estaba usted cuándo mi padre cumplía años en las mazmorras de Puerto Boniato por atentar contra el estado? ¿En dónde estaba sted cuuando yo cumplía un año de prisión domiciliaria y perdía mis estudios miserablemente, con sólo 16 años en mis costillaas?

Cállate la boca, David, cállate, porque hablar de alguien sin saber es difamar.

Saludos, Carmen Karin Aldrey

viernes 15 de julio de 2011

EL OTRO TEXTO DE ZOÉ VALDÉS

A raíz de la publicación de dos textos que Zoé Valdés publicó en su blog y casi de inmediato borró, no sin que antes fueran copiados por algunos lectores, comenzaron a llegarnos avisos. Uno de ellos nos remitió el texto que el señor Manny López había escrito y colgado en su página de Facebook, y que hemos reproducido aquí. Varios lectores nos pidieron que también subiéramos la primera parte del texto de Valdés. Cuando explicamos que no la teníamos, una vez más uno de nuestros lectores nos la envió. A continuación la reproducimos íntegra, con la excepción de tres párrafos iniciales que harían demasiado extenso el post y que, de todos modos, no aportan gran cosa al resto. Esta vez no haremos comentarios. Y dejaremos que sean los lectores, si así lo desean, quienes los hagan. Nota adicional: Varios lectores nos pidieron que no dejáramos sin comentarios el texto donde Zoé Valdés ataca con tanta saña a Reina María Rodríguez. Así es que para no repetirlo, hemos insertado los comentarios al texto ya subido.

La verdad detrás de los encuentros culturales entre Cuba y Estados Unidos I .
domingo 10 de julio de 2011
por Zoé Valdés

Como he dicho en otras ocasiones en este blog, los encuentros culturales fueron siempre el plan de Alfredo Guevara y de Raúl Castro. Fidel Castro nunca estuvo de acuerdo con esos encuentros porque nunca confió en los artistas ni en los intelectuales, sin embargo, le encantaba coquetear con ellos, y burlarse de ellos. (Parece que la compañera Zoe estaba muy al tanto de los planes que se barajaban en las altas esferas de la dictadura). Yo nunca me consideré amiga de Alfredo Guevara y sabía que mucho menos él me consideró nunca su amiga, más bien todo lo contrario. (Resulta un misterio entonces por qué ella le dedicó unos poemas que andan por ahí). Lo conocí a través de Manuel Pereira -escritor en el exilio desde hace ya veinte años-, y lo primero que AG le comentó a Pereira era si yo no había sido mandada por el enemigo para espiarlos (¿Alguien sabe quién era Zoe Valdés en los años 80, cuando estaba casada con Pereira, para que Alfredo pensara que el G-2, la CIA o la KGB la habían contratado como espía?) Sin embargo, al inicio -no olvidar que yo tenía 19 años-, (Zoe nació en 1959. Más 19 años son 1978. En 1978 Zoé no había publicado, que nosotros sepamos, nada. De nuevo, ¿quién era ella en esa época para que un cuerpo de espionaje --cubano o no-- decidiera que era la mejor opción para espiar a Alfredo Guevara?) como muchos otros jóvenes entre los que se encontraban el poeta Osvaldo Sánchez, el dramaturgo Nicolás Dorr -menos joven que nosotros-, el mismo Manuel Pereira, y otros, podíamos pensar, dado la manera como Alfredo Guevara se expresaba, que en el régimen castrista estaban los liberales y heréticos como el mismo Alfredo Guevara se presentaba y los que seguían la línea dura de Fidel Castro, como era el caso de Machado Ventura.

La gente como Guevara seguía la cuerda más floja de Raúl Castro. Así se nos presentó el dilema. Dilema que había sido representado del mismo modo a generaciones anteriores por el mismo Alfredo Guevara, como hizo con Guillermo Cabrera Infante, cuyo testimonio lo dejó en una de las novelas más importantes y esclarecedoras de la literatura cubana: Delito por bailar el chachachá (Alfaguara). (En realidad nos parece que este es un libro menor, no solo de la literatura cubana, sino dentro del conjunto de libros de Cabrera Infante, pero bueno, allá ella con sus valoraciones). Donde es evidente que el comisario no es otro que Alfredo Guevara. Es por eso cuando leo entrevistas recientes con Guevara, así como sus conversatorios con estudiantes universitarias, veo lo mismo que quiso hacer con nosotros, sólo que con nosotros no pudo (Zoé, la mambisita) y tampoco con la generación de Guillermo, que lo conocía de antemano (¿quieres implicar que Guevara no pudo con dos generaciones anteriores, pero sí con esta, con la Generación Y de tu “admirada” Yoani? ¿Quieres decir que los jóvenes de ahora somos menos inteligentes que los de antes?). Yo trabajé cuatro años en el ICAIC, y cinco en la UNESCO, aunque en ésta última no fui yo la que iba nombrada como diplomática, iba mi esposo Manuel Pereira, yo siempre fui, incluso cuando me casé por segunda vez con José Antonio González, una esposa acompañante. Trabajé tres meses castigada en el Servicio Cultural de la Embajada por haber quitado un cuadro con la figura de Fidel Castro y haber colocado en su sitio una paloma de la paz de Picasso (ay, ay, ay, ¿por qué no nos castigaron así a nosotros? ¿por qué en el cuerpo diplomático de las embajadas cubanas no hay más disidentes? Zoé, danos la fórmula para ver cómo los Castros pueden castigar a un familar nuestro mandándolo a la embajada de Burundi, en lugar de tenerlo preso en Kilo 7?). En esos tres meses me dediqué la mayor parte del tiempo a salvar la biblioteca de Alejo Carpentier, la que los diplomáticos de la embajada iban a botar a la basura (¿A salvar una biblioteca? ¿Se llevaba los libros para esconderlos en un subterráneo? ¿Los sacaba debajo de los sombreros de plumas que se ponía en París? ¿Qué cuento de espionaje es este? Avisenle a Padura que le están plagiando sus novelas). Ese fue esencialmente mi trabajo.

Regresé a Cuba, y nadie me dio trabajo, estuve desempleada por varios años, sin embargo pude incorporarme al movimiento pictórico de los años ochenta (¿Y esto qué quiere decir? ¿Qué se hizo amiga de algunos pintores? Porque por más que hemos buscado por Internet y preguntado a mucha gente, incluyendo artistas plásticos, ninguno oyó jamás que Zoé Valdés hubiera ni siquiera pintado una acuarela en el banco de un parque?), y eso se lo deberé siempre a Osvaldo Sánchez, quien había pasado unos tres meses en París conmigo, en una gira de jóvenes poetas, entre los que nos encontrábamos él y yo, Efraín Rodríguez y León de la Hoz. Los que vivieron conmigo esa experiencia saben de lo verde que yo me encontraba ya en aquellos momentos y cómo fui llamada incluso por los embajadores y los profesores franceses que organizaron aquella gira por múltiples “indisciplinas” políticas y morales, según ellos. La política era que no me daba la gana de que me llamaran una hija de la revolución, la moral: porque Osvaldo Sánchez me hizo una foto desnuda en el Pont d’Arles, y uno de los que estaba presente nos chivateó. A mi regreso a París los dos embajadores me llamaron a contar. (Zoe, mijita, todos saben que el rapapolvo se debió a las foticos que te tiró Osvaldo Sánchez, no tuvo nada que ver con la política)

Con el tiempo empecé a creer en Alfredo, nunca lo consideré un amigo ni él tampoco a mí, (observen las manías obsesivas del personaje, que ha repetido palabra por palabra lo mismo que ya dijo al inicio del primer párrafo), pero tal como presentaba su idea de la cultura nos cuadraba a muchos jóvenes (“su idea de la cultura nos cuadraba”: hay que ver con qué alcurnia se expresa la compañera Valdés), puedo citar a Consuelo Castañeda, José Franco, Humberto Castro, Moisés Finalé, José Bedia, Gustavo Acosta, Carlos Alberto García, entre muchos otros, que se beneficiaron más que yo de las giras que Alfredo Guevara organizaba con Venecia, con Brasil, y de los viajes a París con otros países a los que esos artistas iban, no viajaban sólo pintores, también lo hacían músicos, como Jorge Luis Prats, que incluso tocó en la Salle Pleyel de Paris, y Nelson Domínguez que expuso en París, como Manuel Mendive y otros artistas que le deben su introducción en Europa -obra aparte desde luego- a las gestiones políticas de Alfredo Guevara, cuyo plan no era otro que el de convertir a esos artistas en representantes del castrismo, como típicos frutos de la revolución cubana.

Yo nunca fui invitada a esas giras, ni siquiera como esposa acompañante. (Parece que ahí está el origen de la inquina: a mí no me invitaron, ¿por qué a ellos sí y a mí no? ¿Yo, que soy tan importante, aunque nunca haya dibujado ni un muñequito de palo en la acera del malecón?) Entre otras cosas por eso, porque yo era una mujer, y como bien dijo el mismo Alfredo Guevara en una ocasión, hablando de Vénus una yorkshire que él tenía junto a otro yorkshire que era su predilecto Bacus, Vénus -acentuado en francés- “está en esta casa por lo mismo que están las mujeres de mis amigos, para acompañar a Bacus”. Con lo cual deduje que nos consideraba a todas unas perras y no lo que éramos o intentábamos ser. Y ahí fue que me dije que yo nunca podría ser verdaderamente amiga de un hombre que pensaba de este modo, incluso si su forma de enfrentar la realidad cubana distaba mucho de lo que yo había visto hasta entonces, tanto en estilo como en proyectos, y por lo que había empezado a respetarlo como tantos otros. (¿Por fin Guevara odiaba o no a las mujeres? ¿Era esa la causa por la que no enviaba a Zoé de gira con otros artistas? ¿Y por qué entonces sí lo hacían pintoras como Zaida del Río o Consuelo Castaneda, como ella misma ha dicho antes? ¿No será, Zoé, que no te enviaban porque no tenías nada que aportar a esas giras de artistas que ya alcanzaban renombre internacional?)

Con el tiempo las cosas variaron. AG hacía como que cada vez dependía moralmente más de nosotros, porque Fidel Castro lo despreciaba –aunque Raúl siempre llegaba a tiempo para salvarlo del peligro de otra traversée du désert-, y nosotros hacíamos como le creíamos. Yo siempre en un plano muy secundario, el plano en el que él me había situado, y que me convenía perfectamente. Nunca nada de lo que él hizo dependió de mí y de este modo jamás le hice daño a nadie. (¿Qué no?!!! La cantidad de cuentos que hay por ahí). Como ha sido el caso de un Leonardo Padura, que desde su puesto de la UNEAC (¡¡¡Señora!!!! Ya le dijimos en otra ocasión que Padura jamás ha tenido ningún puesto en la UNEAC. Oigan, pero qué manía fija la de esta señora con el mulato), y delante de mis ojos, confeccionó una lista para Carlo Feltrinelli (Para quienes no lo saben, Feltrinelli es un editor italiano de pura cepa comunista, del cual Zoé Valdés era muy amiga en esa época, porque después que ella empezó con su anticastrismo en el exilio, el señor no le miró más la cara), al que yo acompañaba en ese momento, en el que eliminó a una cantidad de autores jóvenes, que yo le había dado a Feltrinelli, para publicar en Italia, y la sustituyó por los autores de siempre: Nicolás Guillén, Alejo Carpentier, etc… Recuerdo la carcajada de Feltrinelli, con el que hice una buena amistad, cuando ya en la calle me repetía “… pero a este tipo (Abel Prieto), y a su ayudante (Padura), le hemos pedido una lista de autores jóvenes para publicar en Italia y me han eliminado a todos los que tú me has dado y han puesto a los vejestorios de siempre…”. Carlo era un hombre abierto, joven, que dudaba de la utilidad de la muerte de su padre (¿Alguien puede pensar que la muerte de un padre pueda ser útil? ¿De qué habla ella? ¿O es que escribe tan mal que no hay quien la entienda?), y que tenía en aquel momento otra idea de la vida, fíjense que digo otra idea (Habla igualito que Fidel Castro., recalcando sus “geniales” conclusiones con un “y fíjense que”) y, cuando no hay más que una, la de la vida misma. Sin embargo, Alfredo Guevara había sido un tío para él, así lo afirmaba, porque Alfredo era la persona que invitaba a su madre constantemente a Cuba, y que se ocupaba de él desde lejos, desde que su padre había fallecido cuando le estalló en las manos una bomba en el centro de Roma que él mismo estaba colocando. Su padre era el editor Feltrinelli, que todos ustedes recordarán (ya se sabe, el conocido anarquista-terrorista-comunista… Estos eran los amigos con los que se codeaba Valdés en Cuba). De este modo, fíjense la jugada, el padre cae en la trampa en la que lo metieron los Castro de a lleno (no, señora, a Feltrinelli ningún Castro lo metió en ninguna trampa. Feltrinelli era un famoso anarquista, terrorista y comunista desde finales de la Segunda Guerra Mundial, así es que no necesitaba ser engatusado por nadie para poner bombas que mataran a inocentes, no justifique a sus amigos de entonces que eran tan comunistas o más que AG), y el hijo queda pendiente del cariño de un castrista, y no del más burdo. ¿Cuántos no habrá así por el mundo?

De este modo para volver a ciertos puntos importantes, no me cabe la menor duda que gente como Max Lesnick y el mismo Inmundo García, más tarde, supongamos que aún sin saberlo, y tal vez por dependencia sentimental, hayan caído en la trampa de convertirse en voceros reales del castrismo. En cualquier caso ellos no lo esconden, y son bastante creciditos para comprender que cualquiera que apoya -como lo han hecho ellos- a una dictadura, sin cuestionarles nada, y sin conocerla desde el interior (en el caso de Lesnick, al menos en los años después de su partida, y él se fue bien pronto), los convierte en colaboradores del horror. Ellos decidieron, ellos fueron parte de la materia prima inicial y de la siguiente de lo que está ocurriendo ahora con esos encuentros que se producen en Miami en estos momentos. Pero no son los únicos, ni los más importantes, ni los que decidirán nada. El día que no les convengan más a los Castro, y creo que ese día está muy próximo, dado que ya están quemados, les darán la patada por el culo correspondiente.

Olvidé decirles que en aquella gira en el año 1986 por Francia, en la que estuvimos Osvaldo Sánchez, León de la Hoz, Efraín Rodríguez y yo, la gran figura invitada era Reina María Rodríguez. (“la gran figura invitada” Eso suena a retintín de envidia) De hecho yo había sido añadida a última hora, porque Alfredo Guevara no quería que yo tomara protagonismo por encima de la persona a la que él le interesaba verdaderamente promocionar: a Manuel Pereira. (Ay, envidia, qué mala eres). Y a mí me añadieron debido a que uno de los organizadores, el profesor francés Alain Sicard, había quedado prendado de mi poesía, la que le había dado a leer un profesor alemán: Martin Franzbach, quien me había leído a su vez porque Pereira le había hablado de mí y me había presentado orgulloso como una gran poeta, todo eso porque yo estaba casada con él, desde luego. (Ya le sonó otro tortazo a Pereira, que de ninguna manera se salva. El pobre tipo no puede sentirse orgulloso de tener a una mujer que escriba poemas, si la presenta como poeta es porque es un jodido tipo). 

A Reina María no la vi en aquel momento, cuando ella llegó a París yo estaba todavía en Cuba, yo llegué la semana después, y ya ella se había rajado de la gira (ya ella había rajado de la gira: cuánta poesía, cuanto lirismo hay en su prosa...), y había decidido regresar a Cuba, frente a la gran estupefacción y el encabronamiento poco disimulado de los organizadores. Sus argumentos, según me contaron, fueron los siguientes: Ella no podía vivir lejos de Cuba, no soportaba viajar, había dejado a los niños con su madre y con su tía periodista y si los americanos invadían a Cuba durante su ausencia qué sería de ellos; pero además, para colmo, en esa semana la llevaron a conocer París en automóvil, al parecer no quiso ni siquiera bajarse del coche, y cuando la pasaron por la Avenue Foch se aterró al ver a las prostitutas y a los putos (todos de lujo), no sé si la llevaron por la de la rue Saint Denis (donde está la prostitución de los bajos fondos, aunque de lujo comparada con la de la Cuba actual), ahí fue donde, según me contaron, le dio la pataleta, y quiso regresar al instante a Cuba, alegando que tenía la regla y que a ella le daba muy mala. Desde entonces los jodedores empezaron a llamarla Regla María, en lugar de Reina María. (No vamos a comentar nada aquí porque con esto ya es más que elocuente quien es Zoé Valdés).

Yo puedo entender a Reina María, su comportamiento provenía de esos miedos, de los miedos inculcados por el castrismo. De esos miedos algunos nos hemos liberados, otros no, otros hicieron su fond de commerce. Aparte, yo conocía a Reina María muy bien a través de su obra y de su mamá, que había sido la costurera de mi madre y mía desde mi infancia, ella me confeccionó algunas batas de cumpleaños. Por lo que en ocasiones yo estaba probándome una prenda de ropa y entraba Reina María que regresaba de su trabajo en Radio Enciclopedia, si no me equivoco, y entonces su madre pedía permiso para dejarnos un momento. (Pues buena prenda eres, Zoe, si después de todo eso le pagas a Reina María con todos estos cuentos sobre sus intimidades). Conocí a su hermano de ese mismo modo, y supe de su suicidio; durante el Festival de la Juventud y los Estudiantes. Beneranda una amiga de mi madre nos comentó que el joven era amanerado, y que lo acusaron de maricón, y como era militante se tomó esto muy en serio, y se lanzó del último piso de un edificio de becarios en el Vedado. Nunca he hablado de esto con Reina María, nunca me he atrevido a preguntarle. Mi madre enseguida visitó a la suya, y no le preguntó nada tampoco. Estuvimos en su casa, eso sí, y le dimos el pésame. No estoy justificando nada del comportamiento posterior de la escritora, ni de lo que escribió después, pero estoy dando ciertas claves de por qué los miedos, un día, pueden convertirse en gestores de tu propio destino. (¿Y si sabes todo eso, si piensas que un trauma tan espantoso como el suicidio de un hermano, puede llenar a una pobre mujer de miedos, ¿por qué carajo la emprendes con ella, y haces todo ese cuento de tan mal gusto sobre la regla que no vienen al caso?)

Reina María nunca fue amiga mía (por lo que tú misma dices, Zoé, nunca fuiste amiga de nadie), ni me interesó jamás ir a su casa ni participar de sus recitales, los que primero se daban en su casa y luego en la azotea. Ella me invitó, pero me bastó ir en una ocasión y tropezarme allí a un tipo al que todo el mundo conocía en La Habana y sus predios como seguroso y policía de la cultura, para no acercarme jamás por allí. Lo cierto es que cuando salió La Nada Cotidiana en Francia, al poco tiempo, Le Monde le hizo un reportaje a ella y a su azotea, esto fue en 1995, su lenguaje no había cambiado un ápice, o sí, ahora era más defensora del castrismo que antes. Y seguía hablando de sus niños, los que ya eran hombres hechos y derechos, y poniéndolos como excusa para no dejar Cuba. Y vendía esa imagen de madre coraje, anclada en su azotea, a la espera de la próxima invasión norteamericana, y creyendo, como Pablo Milanés cree hoy, que la revolución debía cambiar algunas cositas para ser verdaderamente perfecta. (¿Qué le importa a ella si la mujer no quiere irse de su azotea, si no quiere salir de Cuba por no dejar a sus hijos, o por creer lo que quiera creer, si es verdad que cree todas esas cosas. ¿Cuándo aprenderá a dejar que la gente piense o haga le que le dé la gana?) 

Reina María fue en un tiempo lo que es hoy Yoani Sánchez, una intocable, (ya salió El- Demonio-Según-Zoé, La Yoani, la mujer que le ha tumbado el estrellado en la prensa y la que la persigue en sus pesadillas), nadie la podía criticar, nadie podía decir que a su azotea asistían segurosos para tomarle la temperatura a los poetas y escritores que allí se reunían y delatarlos luego, y mucho menos que ella lo permitía para poder existir, porque no me creo ni un segundo que ella no supiera que esto sucedía. (Tú no te lo creerás, pero puede que Reina sí, ¿o es que también tienes poderes como Superman para leerle el pensamiento a la gente? O quizás Reina lo sabía y le importaba tres pepinos, y su azotea, como muchos saben, no era más que un desafío a las tertulias oficialistas, con lo cual habría estado haciendo en Cuba mucho más de lo que hiciste tú ¿O nunca se te ocurrió eso?) Estuvo en el encuentro de Suecia, organizado por René Vázquez Díaz, y visitó a Pepe Triana en París, alguien al que los castristas quieren recuperar de todas todas (y al que tú también quisieras recuperar, porque él es uno de esos ex amigos tuyos que, después de conocerte, salió de tu casa como bola por tronera) y también le cantó la marimba de que las cosas en Cuba han cambiando, esto me lo comentó el mismo Pepe Triana, si ahora dice otra cosa es asunto suyo y por algo será, o por alguien que tendrá cerca (Sí, ya te estás justificando porque seguramente Pepe Triana nunca va a respaldar tus chanchullos). Me la encontré luego en La Napoule, yo me había ganado una beca, en un castillo del sur de Francia, a través de la DRAC, cuando llegué allí me encontré con Eduardo Manet, que me apartó enseguida, y llevándome a mi cuarto me pidió que entendiera, yo no sabía ni de lo que hablaba, entonces me rogó que no me enfrentara con Reina María. Le dije, por favor, explícame. Nada. Ella estaba allí, becada también, con su esposo de entonces. Todo muy perfectamente casual. (No entendemos a qué viene todo este jaleo. Hemos tenido que llegar a la conclusión de que el motivo de todas estas historias de horror son sólo la mala leche por la mala leche.)

Bajamos al comedor. Yo acababa de llegar y ellos ya se encontraban allí. Yo fui a saludarla. Ella me dijo: Me dijeron que te habías quedado calva. Ese fue su saludo (imagínense que se lo hubiera dicho a alguien que hubiera estado enfermo). Le respondí que no, que me había rapado la cabeza, y no sé qué otra idiotez más. Cenamos en grupo, yo subí a mi cuarto. Pasé los tres días siguientes trabajando encerrada, bajé a leer al público cuando me correspondió. Y luego me fui a París. Manet me ha reconocido muchos años después que él creía que los artistas y escritores de adentro y de afuera debían abrazarse en un abrazo cordial, y más tarde me ha reconocido su equivocación, la que tuvo también con Karla Suárez (Prepárate, Karla, que de esta no te salvas tú tampoco, ya te ha tirado sus puyitas aquí y allá, y no te va a perdonar que seas una escritora tan bella y talentosa, con amigos que te quieren y que andan regados por todas partes). Otra que viviendo primero en Italia y luego en Francia, siempre ha hecho el discurso pro castrista que los castristas italianos, franceses, latinoamericanos y españoles han querido escucharle (¿Ya ven? Ahora se prepara para acusar a la hermosa Karla de castrista, igual que a Wendy). Escritores como Manet son las cibles (objetivos) de esta gente, ellos forman parte de lo que dijo Fernando Rojas hace unos días: “Ellos nos pertenecen”. Sin embargo, no creo que Manet se deje manejar fácilmente.

Los que se dejan manipular por el castrismo, venga de donde venga esa manipulación, y las razones que tengan, lo saben, son conscientes de ellos.

Pero por hoy ya es bastante, mañana seguimos…
Zoé Valdés.



miércoles 13 de julio de 2011

RESPUESTA DE BALTASAR SANTIAGO MARTIN ANTE NUEVA DIATRIBA DE ZOÉ VALDÉS

El siguiente texto, con el título explicativo "Mi respuesta hoy, 13 de julio del 2011, a ZV, ante su nueva distriba contra los que obran distinto a ella", acaba de ser colgado públicamente por Santiago Baltasar Martín en su página de Facebook, después que la señora Zoé Valdés hiciera perder las esperanzas a muchos de que, tras los llamados de paz y amistad que le hicieran la poeta Elena Tamargo y la artista Carmen Karin Aldrey, la señora Valdés, en lugar de iniciar un acercamiento, haya respondido lanzando una parrafada enloquecida y llena de esa bilis que la corroe y que --lamentablemente-- parece que no tiene fin. 

La respuesta de Valdés, cargada de nociones aburdas y de "justificaciones" más absurdas aún sobre las razones que tiene ella para atacar a alguien que organice tertulias y presentaciones de artistas de manera desinteresada, podrán leerla en este blog, pues uno de nuestros lectores la copió íntegra entre los comentarios al texto de Carmen Karin Aldrey.

Reproducimos a continuación la respuesta de Baltasar Santiago Martín. Juzguen los lectores por sí mismos, después de leer todos estos textos, cuál es la verdad sobre el asunto Zoé Valdés.

Sé que esto no lo vas a publicar, pero es para tu consumo.

Manny te está poniendo una demanda por calumnias y difamación, y mucha gente lo está apoyando, entre ellas yo, porque ya una vez escribiste que yo era mula castrista y un solariego comunista, y tú eres la primera que sabe que eso no es cierto. Karín Aldrey y Elena Tamargo te han llamado a la cordura, y ahora yo: por favor, para de odiar, para de querer dominar al exilio, ya con un Fidel tenemos más que suficiente, para que tú seas ahora un clon femenino del dictador.

Tú tienes talento, escribes bien, quieres a Cuba a tu manera; fíjate que no me arrepiento del poema que te hice, porque eres todo eso que dije en él, pero ese odio, esa rabia, ese celo contra Wendy, por ejemplo, empañan tus innegables valores.

Recapacita y deja de odiar, de calumniar, de darte golpes de pecho de que tú eres la más pura anticastrista, cuando todos saben que le lamías las botas a [Alfredo] Guevara e hiciste hasta poemas laudatorios de la guerrilla izquierdista.

Yo te agradezco tu apoyo en su momento, pero no puedo ser cómplice con mi silencio de todas tus barrabasadas; que Dios y San Lazaro te iluminen y dejes de odiar así.

Mis bendiciones, como dice Belkis Cuza Malé, con la que, por cierto, jamas hablo de Yoani Sánchez, tu malsana obsesión.

martes 12 de julio de 2011

LLAMADO DE LA ARTISTA CARMEN KARIN ALDREY A ZOÉ VALDÉS

Sería bueno, como ha hecho nuestra querida Elena Tamargo, convocar a Zoé  Valdés para que sea consecuente con ella misma y analice cada cosa en  su justo contexto, y que se encargue si es el caso, de investigar quién  es realmente Manuel A. López, un hombre que siempre ha sido amigo de sus  amigos y de gran nobleza de espíritu. Mi experiencia personal con él  todos estos años ha sido entrañable y siento una gran tristeza por las  injustificadas agresiones a las que ha estado sometido en los últimos días.

A estas alturas me parecen verdaderamente espantosos todos  estos intercambios de insultos, e imagino la enorme alegría que sentirán  los enemigos de la Libertad, esos que desde el año 1959 instrumentaron  un engranaje siniestro de confrontación entre todos los cubanos. Me siento realmente avergonzada de que seamos capaces de, por una razón u  otra, dejarnos llevar por la marea del odio que nos han querido  inocular, o que nos han sembrado como las espinas en el cuerpo de Cristo.

Cómo es posible que artistas, escritores, poetas, los encargados de ofrecer lo mejor del pensamiento, la palabra, la iniciativa creadora, seamos capaces de caer en las redes incomprensibles  de la violencia y subir a la palestra pública a demostrarle al mundo lo irracionales que podemos ser. Cada palabra hiriente es una agresión  imperdonable, cada maldición una brecha por donde se cuelan las adversidades, cada incidente violento un almacén donde permanecerán latientes los fantasmas del rencor, hiriéndonos, maltratándonos, y  convirtiéndonos en sicarios de nosotros mismos.

Que sea Dios quien diga su última palabra, una palabra de paz, luz y amor entre todos los cubanos.

Carmen Karin Aldrey.

Nota del blogEste comentario que la artista Carmen Karin Aldrey ha dejado con su propia firma de blog en el post Nota sobre escrito de Zoe Valdés nos ha parecido tan sensato y sensible que hemos decidido colocarlo como post. Al igual que el texto de la poeta Elena Tamargo, es un llamado a la cordura que hacen esas dos artistas a su colega Zoé Valdés, quien quizás se anime a escuchar estas voces de amistad y buena voluntad. Al equipo de este blog le gustaría algún día poder felicitar a Zoé Valdés si ella decidiera abandonar tanta querella y lucha inútil, que nos desgasta a todos por igual. Si eso ocurriera, este blog retiraría todos los textos y comentarios sobre su persona que han ido quedando como testimonios de actitudes y conflictos anteriores. Ojalá que las sabias palabras de estas dos artistas alcancen a quien van dirigidas. Y ojalá también que otros escritores y artistas se unan a esta convocatoria de paz, concordia y cese de todas las hostilidades, por el bien de nuestro país.

LLAMADO DE ELENA TAMARGO A ZOÉ VALDÉS

Lástima que la palabra, que para un escritor debe ser su amuleto, sea desviada para desacreditar y atentar contra un ser que le está aportando a una comunidad arte y palabra, pero literaria y alta. Todo lo que entra por la boca va a parar al vientre y después sale del cuerpo, mientras que lo que sale de la boca procede del corazón, del corazón proceden los malos deseos, asesinatos, adulterios, inmoralidad sexual, mentiras, chismes. Esas son las cosas que hacen impuro al ser humano.

Yo conozco poco a Zoe, la respeto, tengo hasta un recuerdo inolvidable con ella en La Habana, en la escuela de Letras junto Isis Armenteros, juntas las tres, por allá por los ochenta. Yo la convoco a conocer a Manny más, ella no sabe el hombre honrado que es, el hombre que quiere ser cada vez mejor hombre y de qué manera acumula, día con día, conocimiento y humildad. Un hombre estudioso, que al trote quiere recuperar intelectualmente su parte cubana impedida por el exilio.

(Tomado de Facebook)

ACLARACIÓN NECESARIA

Al anónimo que nos envió un mensaje especulando sobre un par de nombres que podrían estar vinculados a este blog, queremos decirle que, en efecto, no publicaremos ese mensaje. Dichas personas no tienen nada que ver con nosotros, y nos parece una provocación gratuita citarlos. Hemos recibido dos o tres correos parecidos en estos meses, especulando sobre quienes somos, y siempre echándole la culpa a alguien diferente. Parece que existe la idea obsesiva de creer que somos grandes intelectuales o incluso algunos de los escritores que a veces aparecen mencionados aquí. Hasta recibimos un anónimo contando (no sabemos si es cierto) que conocía a alguien que le había escrito a la propia Zoé Valdés, “corriéndole una máquina” sobre quién era el autor intelectual de este blog, y echándole la culpa a un escritor inocente. Si es cierto lo de la broma, lo lamentamos por ese señor, porque ese mensaje debe de haberle echado más leña al fuego, ya que se trata de una de esas personas a las que ella ataca siempre. Lo único que podemos afirmar es que no tenemos relación directa ni indirecta con el mundillo intelectual cubano (lo cual cada día nos alegra más viendo las cosas que ocurren en él) y que somos tan anónimos en la vida real que aunque dijéramos nuestros nombres, solo nuestros amigos, familiares y colegas de los sitios donde trabajamos, sabrían quiénes somos.

Con relación a que tantos comentarios publicados aquí coincidan, lamentamos que así sea. Publicamos los que nos dejan los lectores con pocas excepciones. A veces no dejamos pasar algunos. Ayer lunes, por ejemplo, censuramos 2: uno dirigido contra la propia ZV, escrito en términos tan groseros que nos pareció que rebasaba los límites de lo permisible. El otro era contra el creador de un sitio periodístico y también estaba escrito en términos muy ofensivos. Hubo un tercero que lamentablemente no llegamos ni a leer, porque el que estaba monitoreando en ese momento lo borró debido a un accidente doméstico.

Damos toda esta explicación para que sepan los lectores que no nos ocultamos para decir que sí censuramos comentarios, igual que hace el 99% de los blogs. Tampoco admitimos groserías o adjetivos demasiado subidos de tono, sean contra quienes sean, ni pasamos correos que puedan dañar a personas inocentes y alejadas por completo de estos predios. Espero que comprendan y agradecemos al anónimo su preocupación.

lunes 11 de julio de 2011

Nota sobre escrito de Zoé Valdés

Un evento de proporciones mayores nos ha obligado a regresar. Varios lectores nos han enviado enlaces a sitios de Internet que reproducen el siguiente escrito. No conocemos a su autor, pero es una de las tantas personas a las que, una vez más, Zoé Valdés ha atacado y difamado sin otro motivo que el de su propia mala leche que, por alguna razón psicológica, no cesa. Reproducimos el texto íntegro del señor Manny López. Nuestros comentarios al escrito de Valdés van entre paréntesis y en tinta azul. Actualización: hemos ido añadiendo algunos comentarios al texto de Valdés a lo largo de la jornada, pues estamos encontrando nuevos detalles ortográficos y psiquiátricos interesantes que antes se nos escaparon. Si hallamos otros, también los incluiremos más tarde. Segunda actualización: Hemos incluido media docena de nuevos comentarios y aclaraciones al texto de la señora Valdés. 


Nota sobre escrito de Zoé Valdés
por Manny López

Amigos:
  
Esta mañana desperté con la noticia de que la escritora Zoé Valdés, había escrito un artículo en su blog en el que dedicaba gran parte a difamar de mi persona. Me llamaron varios amigos con la noticia, y buen rato después lo había quitado de su página. Pude entrar al blog www.superpolitico.blogspot.com, y de ahí copiar el escrito que les envío, que luego también quitaron de sus páginas. No voy a contestar ninguna de las alegaciones que hace la Sra. Valdés, porque he decidido que esto es mejor llevarlo a un abogado que se encarge del caso. Siempre he actuado muy transparente, y todo lo que he hecho antes y después de tener mi galería, lo he hecho de corazón, con todas las ganas del mundo, y en la mayoría de los casos sin recibir ningún tipo de recompensación monetaria. Lo he hecho y lo sigo haciendo porque amo las artes, la literatura, y me gustaría que en la ciudad donde vivo tengamos acceso a todo esto, que cada vez mis entornos sean más lindos.
  
Basta ya de aguantarle difamaciones, ya que no es la primera vez que lo hace. Tengo copias de escritos y comentarios que he ido encontrando por el internet en mi contra alegando muchas cosas inciertas. No hablo por todos los amigos, intelectuales, artistas, y escritores que han sufrido los mismos latigazos de la pluma de la escritora Valdés, porque cada cual debe asumir su propia defensa.
  
Yo hoy decidí como americano que soy, y por mi apego a las leyes de mi país, actuar según éstas.
                                                                                                                                          Manny López
  

  
La verdad detrás de los encuentros culturales entre Cuba y Estados Unidos II. (julio 10, 2011)
por Zoé Valdés 


Mi intención con estos artículos no es calificar la obra en particular de nadie (no, seguro que no, verán ahora lo que viene, siempre se escuda en que "alguien me dijo"o "un amigo me contó" para decir lo que ella piensa... y después le molestan los anónimos), sin embargo, ayer un amigo me señaló que no hay comparación entre los escritos de Reina María Rodríguez y Yoani Sánchez, y que él consideraba que Reina María era una gran poeta, pese a sus poemas políticos (Hoy habla Fidel, etc), y que la obra de Yoani Sánchez era sumamente mediocre, y que aún así, ambas eran mejores escritoras que Leonardo Padura que lo único que había hecho era contar la vida de un policía, su alter ego (¿será este otro posible caso futuro por difamación?), y luego recopilar información sobre Ramón Mercader de varios libros que habrá leído. No sé, no he leído a Padura, ni lo pienso leer. (Muy buena decisión para alguien que se dice escritora, eso de verter opiniones públicas, ajenas o no, sobre un escritor al que no ha leído). Es la razón por la que me enfocaré en lo que yo he vivido, en lo que sé, y los movimientos de algunas personas que no siempre están sirviendo a la dictadura (¿y para qué entonces te molestas en atacarlos?), pero que a cambio de ser famosos o de recibir algo a cambio, entran en el juego del castrismo, y trabajan a conciencia en contra de los artistas y escritores del exilio.(Como esto de la fama es una de sus ideas obsesivo-compulsivas, que también se repite más abajo, nos referimos a ella luego).

Antes de pasar a otro sujeto, quiero contarles, que hace unos meses, viajé dos veces a Miami. Mi libro El Todo Cotidiano recién había salido en España y gracias a Alejandro Ríos se organizó una presentación en el Miami Dade Community College. Como sabía que mi libro saldría próximamente en Francia, me escribí con la Alianza Francesa de Miami (Es decir, les escribió para proponerse ella misma como invitada) para preparar una presentación con un público interesado en Francia, dado que el personaje de mi novela viaja desde Miami a Francia y allí se instala, además de que yo vivo en Francia, soy francesa, hablo y escribo francés, hice estudios en la Alianza Francesa de La Habana y de París, y tengo la Orden de Chévalier des Arts et des Lettres y soy Doctor Honoris Causa de la Universidad de Valencienne, pero nada de esto lo esgrimí, no acostumbro a hacerlo. (No, claro que jamás habla de eso en ninguna parte. Solamente hemos leído la misma cantaleta unas 387 veces en sus posts y entrevistas).  Suponía que mostrando mi obra y explicando mi proyecto de lectura con eso bastaría. Los representantes de la Alianza Francesa me dieron primero una fecha, que yo no pude aceptar por motivos de mi viaje, entonces les propuse otra, y a ellos no les cuadró (una muestra de su exquisita prosa de escritora culta), pero me dijeron que fuera a verlos, que quizás podrían ajustar las agendas. Hasta ahí los había sentido muy entusiasmados. Llegué a Miami, hice algunas gestiones previas y fui a verlos. Desde que se presentaron, muy amables, pero parcos, presentí que algo no cuadraría (ídem), y así fue, insistieron en que las fechas no se adaptaban (cosa no vista antes), y que lo sentían mucho, que tal vez hubieran podido proponerme algo junto a el cantante (pero señora, ¿también se olvidó del español? En nuestro idioma, las partículas "a" y "el" se convierten en "al", con alguna excepción que aquí no viene al caso) Raúl Paz. No entiendo el por qué (pues sí, se le olvidó la gramática cervantina, o quizás, a juzgar por lo que han dicho algunos articulistas que han estado encontrando errores gramaticales de sus novelas, nunca la supo. El "porqué" de algo, cuando esa pregunta se convierte en sustantivo, se escribe todo unido... y conste que no le estamos cobrando un centavo por estas clases) un escritor exiliado anticastrista debe convoyar su trabajo con un cantante como Raúl Paz, que es otro de los que siempre dice que él es cantante gracias a la revolución, y que luego de haber ido a Miami y de haber trabajado con los Estefan, regresó a Cuba, grabó discos con títulos tales como Mi Casa, con una casa toda despetroncá (otro ejemplo de esa narrativa tan lírica a la que nos tiene acostumbrados) en Pinar del Río, que con el dinero que ha ganado debería de darle vergüenza mostrar esa casa como la suya, cuando todo el mundo sabe que vive en París. Otro de sus discos se titula Revolución, y en el disco Mulata, canta una canción del Trío Matamoros sin citarlos, pero así va esta gente por el mundo. No juzgo su música, insisto. Sin embargo, lo mejor es que este cantante empieza a editar su obra en la misma casa disquera que se inició e inauguró con mi disco que es la banda sonora de mi novela Te di la vida entera, con ellos posteriormente hice cuatro discos. Al poco tiempo apareció Raúl Paz en su catálogo, y mis discos desaparecieron del catálogo. ¿No es raro? (Una frase sintomática de la conocida paranoia que aqueja a la paciente... perdón, a la señora). Por supuesto que no me quedé callada, escribí una carta a Patrick Zelnick en la época y un artículo en El Mundo. Y resulta que ahora volvía a aparecer, para compartir lectura y música. Les dije que yo conocía músicos cubanos de Miami, exiliados, que habían trabajado en mis discos. Ná, (breve nota de lirismo solariego), ellos querían a Raúl Paz.

En Francia hay varios ejemplos de escritores y artistas que tuvieron actitudes distintas, pero pro nazis, aunque algunos fueron más pro nazis que otros. Citaré dos de ellos: El escritor Louis-Ferdinand Céline, inmenso escritor, su colaboración se basa en algunas de sus opiniones, pero su obra no ha podido barrerse, porque su colaboración fue menor en comparación con la de otros. Peor fue la actriz Corinne Luchaise, la Greta Garbo francesa (hace poco me habló de ella el escritor Roberto La Roche). Corinne Luchaire, protagonista de grandes películas francesas, dedicó el tiempo de la Ocupación Nazi a divertirse alegremente con los ocupantes, su padre fue un periodista y redactor jefe del gobierno de Vichy, del diario Le Matin. Al acabar la guerra ambos fueron arrestados y llevados a varias prisiones hasta que él fue fusilado y ella fue degradada a la "indignidad nacional"; en verdad había crecido en medio del nazismo, y ni siquiera su breve relación con Charles Trenet y su extraordinaria obra como actriz pudieron salvarla. Murió tuberculosa a los 28 años en el año 1950. Dentro de poco saldrá un libro sobre su vida. Juzgar el significado de su arte, y de la escritura, en medio del nazismo solo amortigua la capacidad de la colaboración de la que fueron capaces, aún cuando ellos mismos justificaron con argumentos que les impedía calcular la inmensidad del horror. Pero a esas alturas, nadie dudaría que cualquiera de los que vivió aquella época, podía y sabía calcular la potencialidad de los crímenes. (Parrafada de disgresión histórico-chismográfica --que nadie sabe bien a qué viene--  para demostrar su gran "curtura intelertuar").

Volvamos a la Alianza Francesa, lo cierto es que yo me negué a leer con Raúl Paz, porque yo no necesito de nadie para presentar mi obra, (la señora, por si no lo saben los amables lectores, es famosa porque se niega a presentar sus libros junto a otros escritores, especialmente si son cubanos, aunque sean exiliados y anticastristas como ella, porque "nadie está a su altura"; claro, tendrían que conseguirle una silla muy bajita al otro escritor o ella quedaría reducida a su nada cotidiana) y mucho menos de un músico que no sabe dónde poner bien el huevo a la hora de criticar al castrismo. Raúl Paz hizo aquella película: Hello, Hemingway, de Fernando Pérez, junto a la que era entonces una actriz secundaria: Wendy Guerra. (¡Zumba! Allá va el primer strike contra la Wendy). No creo que haya dejado de serlo. (¡Suávana! Y ahí va el segundo). En aquel momento averigüé y me enteré que quien se ocupaba de la programación de cubanos en la Alianza Francesa era un tal Manny López, que había tenido una galería llamada Zu Gallery. Sé muy bien quién es Manny López. Es un tipo que no sabiendo nada de arte quiere ser el protector de los artistas en Miami. (¡Qué espanto! ¡Alguien que quiere proteger a los artistas de una ciudad! ¡Cuánta maldad! ¡Cuánta infamia! Alerten a la Interpol, al FBI, a la CIA, a la MOSSAD: orden de capturar vivo o muerto a alguien que quiere proteger a los artistas) Lo poco que sabe de arte lo aprendió con Enaida y Ramón Unzueta en Unzueta Gallery donde era ayudante de Enaida Unzueta. Así lo conocí. Enaida lo llevó a una lectura mía en Barnes and Nobles, y me lo presentó como un gran admirador de mi obra. Fue introduciéndose en la familia Unzueta (Atención que aquí llega la fase paranoica de nuevo) de tal manera que cada paso que daba uno de sus miembros lo sabíamos todos porque él, preocupado como decía que estaba por la obra de Unzueta, no paraba de chismosear de todo lo que acontecía, (aquí la enfermedad mental ha escalado hasta convertirse en delirium tremens, porque si era el señor quien supuestamente espiaba, ¿por qué cada paso que daba cada uno de los miembros lo conocían los demás? ¿o es que los otros miembros de la galería se espiaban entre sí? ¿o es que había una manía persecutoria entre todos los galeristas? ¿o es, simplemente, que la prosa de esta señora es tan mala que no sólo no sabe escribir novelas, sino que tampoco puede explicarse en un simple post?), y así destruyó lo que pudo a su paso (A ver, a ver, ¿qué destruyó? ¿la galería? ¿los cuadros? ¿los platos para servir los pastelitos de guayaba? ¿las plumas de los sombreros que se pone la señora Valdés? Que hable ahora o que calle para siempre, que deje la intriga. Si va a ser tan valiente como dice, que lo diga todo clarito, clarito). Inclusive quiso ponerse entre mi amistad con Enaida y yo, ahí lo paré. (¡Acabáramos! Resulta que Zoé Valdés es familia del heroico mambicito castrista Elpidio Valdés, y no lo sabíamos).

Pero ante (antes, señora, se escribe antes) se dio cuenta que debía seducirme y se dio a la tarea de enseñarme la colección de fotos viejas de artistas que él adoraba, me llevó a su casa en una de mis visitas, y hasta se prestó para ser mi chofer (coño, pero qué malo es ese tal Manny, que no solo quiere proteger a los artistas, sino que hasta le sirve gratis de chofer a otra más que va de visita a su ciudad. Nos hemos quedados patidifusos de horror ante semejante monstruo) en una de las ausencias de Enaida en la ciudad de Miami. Él era quien controlaba buena parte de la galería, de los clientes (todos atraídos por la gestión de la galerista y sobre todo por la pintura de Ramón Unzueta que está pintando desde niño). La cosa me olió mal cuando en una de mis visitas a Miami, el señor Manny López se aprovechaba de mis entrevistas, notablemente de una en Café Nostalgia, anotaba el teléfono y el nombre del periodista o la periodista, para después llamarla y -según él- llevarla a Unzueta Gallery. Bueno, si era para eso, cosa que la galería no necesitaba para nada porque tenía su público y había tenido muy buena prensa gracias al talento de los dos hermanos, y de la obra de Unzueta por encima de todo, me dije que estaba bien. (Pero qué tipo tan abominable ese Manny, que llevaba a periodistas a una galería a la que, según explica la señora Valdés, a él ni le iba ni le venía, es decir, que hacía todo aquello gratis. Hay que ser una persona realmente malvada para hacerle promoción a un negocio donde nadie te paga).

El caso es que para no extenderme más y no entrar en detalles (menos mal que no quería entrar en detalles, porque si no, estamos hasta mañana editando este post), Manny López abrió una galería en Miami con el nombre de Zu Gallery, y se convirtió, o eso creía él, en el potager tartufo de los poetas y pintores de Miami, tirando puya de los Unzueta (señora, por favor, de vez en cuando, como quien no quiere la cosa, consulte un diccionario: se dice "tirando o lanzando puyas a") en los periódicos y mintiendo a tutiplén (nueva floritura poética) sobre sus intereses como galerista. No creo que este señor sea un agente castrista, pero les hizo muy bien el trabajo queriendo ser famoso (¡Ah! Así es que querer ser famoso significa que uno le está haciendo un favor al Castrismo... Mmm... Ya sospechamos de alguien más que, con su obsesión de ser YO, YO y NADIE MAS QUE YO, y no quiero compartir los podios con nadie, y yo soy la más mejor de todas, podría ser la agente que más estuviera ayudando al Castrismo en el exilio), porque de eso se trata, su hambre de fama lo han conducido a convertirse en el promotor de cualquiera, con tal de que hablen de él. La persona que al escribir sobre Juana Borrero en su blog, insiste en llamarla Juana Borrego, no cabe la menor duda de que apenas conoce la obra de la poetisa (sí, y la persona que cita en su blog varias veces al libro más famoso de Manuel Moreno Fraginals, diciendo que es El central, en lugar de El ingenio, tampoco debe conocer la obra del gran historiador cubano. aunque ella asegure lo contrario), y es probable que ignorara los poemas castristas de Reina María Rodríguez (exacto, como muchos fuera de la isla ignoraban los poemas guerrilleros farabundistas que Zoé Valdés había escrito en un poemario donde se incluían dedicatorias a Haydée Santamaría y Alfredo Guevara, de quien ella jura y perjura ahora que nunca fue su amiga y que lo despreciaba) y de que ésta hubiera ganado el Premio Casa de las Américas en dos ocasiones, lo que dice mucho, sabiendo que para alcanzar dicha distinción la obra es lo que menos importa, se gana verificaciones políticas mediante. Se los dice una que envió en tres ocasiones al premio, dos en poesía, y una en novela, quedando finalista en las tres, pero las verificaciones políticas que me hicieron no ayudaron en nada. La misma presidenta de mi CDR me contó los pormenores de dicha verificación, que se extendía también a la Federación de Mujeres Cubanas, y como yo me di de baja de todas las organizaciones de masas y nunca fui militante, mi chance de ganar lo que fuera, se reducía a poco o nulo. (Zoé, hija, no te hagas más la víctima del castrismo, que las verificaciones las sufrimos todos, y no digas más que tú no eras del CDR cuando trabajabas en el ICAIC, que eso no se lo cree ni un esquimal).

Tal vez Manny López desconozca quién es Reina María Rodríguez, pero no ignora quién es el Tartufo Ladrón de Gina Pellón (bueno, aquí sí que nos quedamos en China, ni idea de quién habla), el mismo que se dice representante en París de Yoani Sánchez, de Wendy Guerra y de Daína Chaviano (¡Vaya! Tercer strike contra la Wendy, y ramalazo de pasada contra la Yoani y la Chaviano, ¡ahora sí se calentó el juego, queridos amiguitos!), quien busca ser aceptado por los castristas mientras se mete en todas las organizaciones anticastristas de Miami para pedir dinero, y de sus viajes vuelve cargado de cheques -según él- de Carlos Saladrigas, de Janisset Rivero, de MAR por Cuba, y de otros tantos más que no saben que tienen al enemigo pastando en sus jardines (Ñóóó, este debe ser el mismo agente 007 de esas películas de super-espías. ¡Tremendo superagente! En cuanto la Interpol se entere de su existencia, seguro que lo recluta). El mismo tipo que le dijo a Pepe Triana que no le regalara un libro de poesía porque encontraba la poesía inútil (ay, ay, qué superagente tan malito, hablando mal de la poesía, mira tú qué cosa, esto sí que es digno de ser reseñado en un post, y de dedicarle un espacio enorme en un blog de una escritora que se dice "seria"), y que de la noche a la mañana se convirtió en poeta, ganó un premio en Nueva York de poesía, tan parecido al premio que ganó Wendy Guerra en España (¡Y ahí vuelve blandiendo el bate contra la Wendy! ¡Y allá va otro batazo! Por cierto, y hablando como los locos, ya que de una loca hablamos, tenemos la sospecha de que existe algún conflicto psicológico-sexual no resuelto en todo este misterio de insistir tanto en emprenderla contra las mismas escritoras, especialmente con Wendy...), un premio para hacer de ella una voz cubana, algo disidentona, pero que invariablemente defiende a Cuba y al castrismo por encima de todas las cosas, que ataca a Miami en un programa de la televisión francesa, sin embargo se pasea por los predios de la Feria del Libro de Miami, invitada como una de las figuras de referencia, el mismo año en que El Ladrón de Gina Pellón (ha vivido durante años de vender lo que le robó a Gina en Miami, incluso a los mismos amigos de Gina) se presentó en la Feria del Libro de esa ciudad como editor y poeta, ahora para colmo es novelista. (Pero este Super-Agente debe ser el tipo más brillante del mundo cuando ha logrado hacer tantas cosas diferentes y salir tan airoso de todas... y además, convirtiéndose en poeta, editor, novelista, representante literario de escritoras reconocidas, y vendedor de obras de arte. Debe ser una especie de Einstein del arte y la política. Por favor, necesitamos contactar urgente con él para ver si nos saca del hueco económico en que estamos).

A este Ladrón de Gina Pellón lo conozco muy bien, también estuvo metido en mi casa, gracias a mi tuvo su primer trabajo serio, gracias a mí conoció a mucha gente en Francia importante, lo presenté a editoriales y a editores, y una vez que se coló, empezó a hablar mierdas de mí, pero todavía se presentaba en Miami como el tipo que escribía mis novelas (mi negro), mi secretario, y el dueño de mi vida y mis secretos más íntimos. (ni el cardenal Richelieu le gana a ese tipo). Fue el que dio la información (distorsionada) al Inmundo García para que hiciera un programa de radio en mi contra, donde el pintor Ramón Alejandro, imbuido por este personaje, deschavó (Zoe, m'hijita, por tu madre, agarra un diccionario de cubanismos. Es "dechabó", de dechabarse) y mintió sobre mi vida personal y la de Ricardo Vega. (¿Quiere decir esto que el excelso pintor Ramón Alejandro es medio mongólico y que todo lo que dijo en el mencionado programa, que nosotros también oímos por Internet, no era su experiencia personal, como él mismo aseguró, sino que el Super-Agente 007 le estaba dictando al oído lo que debía decir? Nos parece que al señor Ramón Alejandro, que no parece tener pelos en la lengua, no le hará mucha gracia cuando se entere de que usted lo está acusando de ser una marioneta). Al día siguiente el Ladrón de Gina Pellón colgó muy orondo esta entrevista en su blog, haciéndole uno de los mejores trabajos al castrismo. Este es el mismo personaje que se cartea con Mariela Castro, el mismo que escribe a personalidades francesas en contra mía, un delator nato. Envidioso, sabandija, castrista tapiñado, que incluso publicó poemarios de presos políticos que se encontraban en la cárcel y se clavó dinero de esas publicaciones, no sé si mediaron contratos editoriales de por medio con esos presos y con sus familiares. Es el mismo tipo que se vende como católico en algunos círculos y viaja a la Arabia Saudí y se adapta muy bien al país que decapita homosexuales y lapida mujeres, siendo él mismo homosexual. Ese tipo, que es el odio en persona, el castrismo en persona, la delincuencia en persona, leyó poemas en Zu Gallery y devino compinche de Manny López, es quien representa a Yoani Sánchez en varias actividades en Italia y publica gracias a las gestiones que hace con el editor italiano de Yoani Sánchez, según él mismo grita a voces. (Hay que reconocer que la señora Valdés también podría trabajar como Super-Agente. Para seguirle semejante pista a alguien al que tilda de ladrón, envidioso, sabandija y castrista tapiñado, entre otras lindezas hay que, o bien dedicar las 24 horas del día en rastrear, buscar y chismear por todos los recovecos del planeta o contratar a un super-hacker para que haga ese trabajo por ella. A ver si nos enteramos cómo se las arregla). Publica artículos en Cubaencuentro y en El Nuevo Herald sobre viajes que nunca hizo, copia como un caballo de Wikipedia, y no es más que un jinetero que se hace pasar por profesor de la Sorbona, y hasta se dice miembro de la Academia Francesa, ¡por favor! (No, no, no, si ya lo sabemos. Este tipo es la candela) Pero en Miami le creen, y es íntimo de varias personas que se han colado también de forma extraña en diversas organizaciones claves del exilio. ¿Se acuerdan de la película El Sirviente el Servidor o El Vestidor, no recuerdo bien? (La verdad es que esta pobre señora tiene una memoria fatal, como ya hemos visto, que ni se sabe el título de la principal obra de Moreno Fraginals, ni el de la película El sirviente. y eso que fue directora de la revista del Instituto de Cine Cubano. Después de todos estos síntomas de Alzheimer, tenemos que sospechar que todos esos chismes de intriga y espionaje que cuenta deben ser producto de su psiquis enferma). Bueno, el personaje que hace del sirviente es un pálido reflejo comparado con el modus vivendi de este personaje. Como comprenderán no lo nombro porque su nombre da pava. Pero muchos de ustedes se habrán tropezado con su sombra, está literalmente en todas partes. (Pues no, finalmente no nos enteramos de quién hablaba, pese a todas sus "pistas", y lo lamentamos porque nos encantaría comprobar si tantas cualidades de ese Superman serán ciertas o un producto de las fantasías oligofrénicas de esta señora).

Aun así este no es el personaje peligroso por excelencia (¡¡¡¡Ah, no???) éstos son sólo instrumentos, a mano, por supuesto. Uno de los más peligrosos de los últimos años fue Jesús Díaz (Vaya, ahora a desenterrar a un muerto... Oye, que ni aun siendo cadáver esta señora lo deja a uno en paz). Mañana dedicaré la entrega a hablar de uno de los autores de Pensamiento crítico, de El Caimán Barbudo, y de Cubaencuentro, una revista a imagen y semejanza de la Revista Unión de la UNEAC castrista. Otro intocable de la cultura castrista, dentro y fuera de la isla, con una recua de seguidores que por tal de ser publicados le lamieron el sainete póstumo hasta el final.

(Continuará...)
 No crean que me voy a referir solamente a personajes secundarios. Iré a más.
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Comentario final de La Sombra del Cubano: No sabemos si la señora Valdés publicará la otra parte de sus "Memorias Chancleteras", porque ya esta le ha valido la primera acción legal por difamación, de parte del señor Manny López. Y miren que en EEUU se toman muy en serio estas cosas. 
En su blog, habían aparecido dos notas de este cariz (la segunda es la que reprodujimos aquí), pero fueron retiradas apresuradamente por la propia Valdés unas horas después. La explicación que dio fue la siguiente:

Ruego me disculpen, decidí borrar estos dos artículos de una serie que iba a publicar en este blog porque he pensado mejor escribir algo más reflexionado acerca del tema y poner a cada cual en el sitio que le corresponde de manera más explícita y científica posible (Oigan esto, ni Tres Patines: "poner a cada cual en el sitio que le corresponde de manera más explícita y científica posible". ¿Cómo se puede poner a alguien en su sitio, es decir, cantarle las cuarenta, de una manera científica? ¿Y quién se cree que es Zoe Valdés para poner a cada cual en su sitio? ¿Dios o Fidel Castro?). No sé si lo publicaré en el blog o en forma de libro, pero como dice Rolando D. H Morelli vale la pena invertir tiempo y neuronas en ello y dejar todo por escrito en relación a cómo sucedieron las cosas que hundieron a esa isla en la ignominia (¿Y para contar la historia política y económica de Cuba usted tiene que acudir a chismes de pasillo, a develar públicamente las inclinaciones sexuales de las personas, o decir quién habló mierda de usted --para emplear su propia frase-- cuando a decir verdad, a la única a quien hemos oído siempre hablar mierda de otros es a usted misma? Arreglados estamos con esa versión de la historia de nuestra isla que va a contar en su libro, si es que llega a tener la poca inteligencia de hacerlo, porque ya podrá imaginarse lo que le espera),
Mis amigos insisten en que mejor escriba sobre otros temas (pues debería hacerle caso a sus amigos, que por lo visto la están aconsejando de corazón, porque ven muy claro que va usted a meterse bajo las patas de los caballos), pero yo creo que estos temas deben ser aclarados desde todos los ángulos posibles.
Estoy inmersa, además, en un trabajo de gran envergadura y prefiero estar clara y dedicar todas mis posibilidades intelectuales a ese libro (¡Madre santísima! "Todas mis posibilidades intelectuales" Qué frase tan kitsch y qué actitud tan pretenciosa), y luego ocuparme de lo demás; pero no se preocupen, que todo se andará. 

Nos hemos enterado que ya hay otra demanda en camino, aunque no sabemos de quién ni por qué. Pero no dudamos de que con estos truenos, la señora Valdés tendrá que optar por una de estas dos opciones:

1) Dedicarse a escribir tres libros por semana para poder pagar por daños y prejuicios, debido a las demandas por difamación que le seguirán cayendo si insiste en seguir escribiendo estas cosas. O:

2) Si quiere conservar el poco dinero que dicen que le queda, deberá abstenerse de seguir descargando su odio visceral contra tantas personas, que son seres humanos con virtudes y defectos parecidos a los suyos (bueno, en eso de los defectos por lo visto ella los supera a todos), pues si fueran la clase de criminales que ella insiste en asegurar, con esa enfermiza manía llena de paranoia y odio, ya estarían todos tras las rejas.

Un consejo final: Señora, viva y deje vivir, que la vida es corta y hay males peores en el mundo contra los que sería mejor que usted descargara sus energías, en lugar de perder el tiempo en chismes personales que solo la hacen quedar cada vez peor.