sábado 28 de enero de 2012

TENGO, VAMOS A VER...

En estos días, la prensa internacional se ha hecho eco de los tres edificios de la Habana Vieja que se han caido recientemente dejando un saldo de varios muertos. Ahora resulta que mientras los cubanos no tienen como arreglar sus propios techos, y la capital del país se cae en pedazos, el gobierno cubano está en negociaciones con empresas extranjeras para que inviertan dinero en hacer desembarcaderos de yates y campos de golf (que cuestan un ojo de la cara mantener) para disfrute de los turistas no nacionales. ¿Cómo decía aquel verso del hoy olvidado y casi prohibido Guillén? “Tengo, vamos a ver, tengo lo que tenía que tener..."

domingo 30 de octubre de 2011

INSTITUCIÓN CUBANA ROBA Y DISTRIBUYE LIBROS 'AUSENTES' EN LA ISLA

Una institución cultural cubana, la Casa de la Cultura en Manicaragua (provincia de Villa Clara), está distribuyendo vía email, de manera gratuita, una serie de libros no publicados en la isla. En la lista de libros distribuidos por esta institución, al parecer sin el consentimiento de sus autores, se encuentran obras de autores europeos, norteamericanos y algún latinoamericano, que no han sido publicados en Cuba.

Al parecer, la idea de distribuir en versión digital estas obras surgió de una lista de títulos mencionados por el escritor cubano Leonardo Padura en una reciente entrevista. En su intervención, Padura se quejaba de que muchos autores importantes no se habían editado en la isla, y mencionaba títulos como Experimentos con verdad, de Paul Auster ("nombre clave de la actual literatura universal", según el escritor cubano); Los detectives salvajes y 2666, del chileno ya fallecido Roberto Bolaño; Las benévolas, de Jonathan Littell; La carretera, de Cormac McCarthy; y El telón, de Milán Kundera,entre otras. En la llamada "lista de Padura" no hay ningún escritor cubano. Los nombres de Reinaldo Arenas o Guillermo Cabrera Infante, por mencionar sólo a dos ya fallecidos que los lectores cubanos deberían conocer, no aparecen por ningún lado. 

Al distribuir de manera festinada y gratuita unas obras que poseen derechos de autor, las instituciones cubanas hacen caso omiso --una vez más-- de las leyes internacionales que cuidan y protegen la propiedad privada intelectual. Sin duda, sería maravilloso que estos (y otros muchos libros de autores cubanos que siguen estando probibidos en la isla) se publicaran y distribuyeran entre los lectores cubanos, siempre y cuando esto ocurriera respetando las normas y disposiciones que se aplican para el resto del mundo.

Intentar paliar a cuentagotas --y mediante un mecanismo similar al robo-- las carencias artísticas provocadas por la propia dictadura cubana contra su pueblo es lo mismo que intentar curar un cáncer con aspirina. El robo y distribución de unos pocos libros a través de la controlada red de emails de la isla no es la solución para que el pueblo cubano tenga acceso libre a la cultura universal.

Información tomada de Diario de Cuba.

viernes 14 de octubre de 2011

FALLECE LAURA POLLÁN

Otro crimen imperdonable más del castrismo. 

Laura Pollán, la Dama de Blanco con una dignidad que no reunía toda la turba de esbirros que la asedió y golpeó durante años, ha muerto de manera altamente sospechosa después de la última agresión que le produjo varios arañazos y a la que siguió su misteriosa enfermedad.

Su muerte no será en vano. Cuando una dictadura arremete contra su pueblo, especialmente contra sus mujeres, ha llegado el momento de su final. Que tiemblen los esbirros del castrismo.

ESPAÑA PIDE A CUBA EXTRADICIÓN DE ETARRA

El Gobierno español acordó hoy solicitar a Cuba la extradición de José Ignacio Echarte Urbieta, uno de los tres miembros de ETA detenidos el pasado 1 de septiembre cuando trataban de llegar en un barco a Venezuela y que fueron devueltos a las autoridades cubanas.

El Ejecutivo español tramitó hoy la solicitud de extradición cursada por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco en la causa que investiga la presunta colaboración entre ETA y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en la que procesó a Urbieta por un delito de tenencia de explosivos en colaboración con banda terrorista.

El pasado 1 de septiembre, miembros de la seguridad venezolana detuvieron a tres presuntos miembros de ETA, entre los que se encontraba el reclamado tras encallar el barco en el que viajaban, en la zona turística caribeña de Los Roques, a unas millas al sur de Cuba.

Según el Ministerio español de Justicia, en un archivo informático que fue intervenido por las fuerzas de seguridad en marzo de 1999 a tres dirigentes de ETA en París, el reclamado pedía autorización a la dirección de la organización terrorista para experimentar con explosivos.

Echarte Urbieta solicitaba permiso para participar junto a “determinados elementos” de las FARC en la selva colombiano-venezolana en el lanzamiento de proyectiles del tipo granadas y morteros. Estos artefactos estaban dotados de 40 kilos de sustancias explosivas y se pretendía alcanzar distancias de unos 600 metros desde el punto de lanzamiento, con un sistema de fabricación propio de ETA.

Echarte Urbieta reside desde hace varios años en Cuba, país al que llegó tras pasar por Nicaragua y después de ser deportado por las autoridades francesas en 1986 a Cabo Verde. Fue detenido el pasado 1 de septiembre junto a Elena Barcena Argüelles y Francisco Pérez Lekue, y un ciudadano haitiano. Días después, las autoridades venezolanas decidieron devolverles a Cuba, de donde habían huido en un velero con bandera española, que sufrió una avería.

jueves 13 de octubre de 2011

EL TROPEZÓN DE ZOÉ VALDÉS


El blog Open Cuba publica este artículo sobre el reciente fallo de una corte en Francia contra la bloguera Zoé Valdés, por difamación.

jueves 21 de julio de 2011

EL RUGIDO DE MEURICE

Ha muerto el arzobispo Pedro Meurice, el más valiente de los religiosos cubanos de los últimos años. Sirva este post que acaba de publicar Yoani Sánchez como un homenaje laico para este valeroso hombre.


A Monseñor Pedro Meurice Estiú le decían “el león del Oriente” por su valor más que probado ante las arbitrariedades y los autoritarismos. Aquel 24 de enero de 1998, en la plaza Antonio Maceo de Santiago de Cuba, su semblante estaba serio, ensimismado. El Papa Juan Pablo II acababa de terminar la homilía y el Arzobispo de Santiago de Cuba iba a dirigirse a su rebaño y al Pastor que había venido a visitarlo. Antes de subir al estrado, Meurice habló con el sacerdote José Conrado Rodríguez Alegre y le dijo: “este león ya está viejo y con la melena despeluzada, pero rugirá”. Tomó el micrófono y cumplió su palabra.

Frente a los sorprendidos santiagueros allí congregados y para quienes veíamos la transmisión en directo por la televisión, la alocución de Meurice parecía interpretar nuestro pensamiento, brotar de nuestra propia boca. “Santo Padre… le presento a un número creciente de cubanos que han confundido la Patria con un partido, la nación con el proceso histórico que hemos vivido en las últimas décadas, y la cultura con una ideología”. Y del lado de acá de las pantallas, muchos no parábamos de aplaudir, llorar, saltar, mirar la cara entre anonadada y molesta de Raúl Castro que estaba al pie de la tribuna. Nunca nadie le había dicho al ministro de las Fuerzas Armadas —en público y ante tantos testigos— verdades de esa naturaleza. Algunos escapaban asustados de aquella inmensa plazoleta, pero otros —los más audaces— coreaban la palabra “Libertad”.

“Este es un pueblo que tiene la riqueza de la alegría y la pobreza material que lo entristece y agobia, casi hasta no dejarlo ver más allá de la inmediata subsistencia”, seguía rugiendo el león. Y en nuestra aletargada conciencia cívica algo comenzaba a desperezarse. Meurice estaba de vuelta a sus años de mayor vitalidad y las espadas que surgen del suelo en aquella Plaza, nos echaban en cara la rebeldía perdida en algún recoveco de la historia. Por unos breves minutos, fuimos libres. La homilía terminó; el gesto adusto de nuestro actual presidente presagiaba regaños para el viejo león, pero el cayado de Juan Pablo II lo protegería.

Hoy, Pedro Meurice se nos ha ido con su hidalguía de felino guardián de la camada, dejándonos con la responsabilidad de presentarnos a nosotros mismos ante el mundo. ¿De qué manera nos vamos a describir ahora? ¿Quién va creernos que 13 años después no hemos podido aún “desmitificar los falsos mesianismos”? ¿Cómo explicar que el miedo nos ha llevado a la parálisis, a seguir esperando que sean otros los que rujan por nosotros?

Yoani Sánchez


miércoles 20 de julio de 2011

LAS IGLESIAS ANTE EL RÉGIMEN

El sitio Diario de Cuba ha publicado un polémico editorial que reproducimos a continuación:

La presencia de las diversas iglesias cubanas en la vida social y política del país se acrecienta cada día. Obligadas durante medio siglo a centrarse en la labor pastoral, y afrontando dificultades en la evangelización, hasta ahora las iglesias se habían movido relativamente lejos de la política. Sin embargo, en la medida en que el régimen se debilita y se interesa en ellas como interlocutoras —y en tanto crecen los cultos en la vida del país—, empiezan a ocupar un espacio inédito.

Este nuevo protagonismo conlleva riesgos y retos. Como cualquier ente social, las iglesias han de participar en política, opinar y jugar sus cartas. Pero tal participación genera efectos colaterales, como el estar expuestas a la opinión del otro, a la crítica de la prensa, al desgaste, el ascenso o la caída. No puede pretenderse entrar al debate público y, al mismo tiempo, blindarse a toda crítica. Allí donde esto sucede, hay, con toda seguridad, un actor que distorsiona el sistema.

En esta coyuntura, se acumulan los problemas para la jerarquía católica de la Isla. A la reciente revelación de Wikileaks acerca del presunto papel del cardenal Jaime Ortega en el cierre de la revista Vitral, habría que añadir la polémica mediación para la excarcelación de los presos políticos. Laicos conocidos, que antes callaban por no afectar a la institución, hablan ahora abiertamente. Prueba de ello son las objeciones hechas por el líder del Movimiento Cristiano Liberación, Oswaldo Payá, a los argumentos del portavoz de la Conferencia Episcopal, Orlando Márquez, a propósito de dichas excarcelaciones.

Sin embargo, no es cuestión exclusiva de la Iglesia Católica. El oficialista Consejo de Iglesias, que prosigue su trabajo habitual de acompañar las decisiones del régimen con una militancia de reglamento, pocas veces había contado con tantas rebeliones entre los pastores de base. Aun así, resulta sorprendente el hecho de que miembros de la Iglesia Metodista efectúen operativos conjuntos con la Seguridad del Estado, tal como se ha visto recientemente en Santa Clara.

Por su parte, babalaos oficialistas agrupados en la Asociación Cultural Yoruba de Cuba obligan a Ifá a refrendar lo que postula el diario Granma. Y los líderes de la comunidad judía defienden al carcelero antes que a Alan Gross, el hermano de fe detenido y condenado en la Isla.

La falta de práctica de las iglesias en el espacio público de la política y el funcionamiento secretista intrínseco a toda administración religiosa, pueden contribuir a poner en entredicho la imagen de las jerarquías eclesiales en el país; una imagen que quedaría dañada incluso ante las respectivas feligresías, abriendo brechas internas más o menos insalvables.

Por ello, la efectividad de la acción política de las iglesias no debería estar supeditada a la asociación con las autoridades, ni depender de concesiones hechas por las mismas.

Convertir todo deseo de mediación de las iglesias en complicidad con la política oficial es lo que procura el gobierno. Más que interlocutores o aliados, lo que busca en los diversos credos son nuevos cómplices, sujetos que confundan el lenguaje pastoral con la propaganda del oficialismo. La meta del régimen sería hablar a través de todas las iglesias con culto en el país.

En este escenario, cada iglesia habrá de defender la unidad de sus fieles y cuidar su proyección a los ojos de la población en general. Toca a cada una velar por los intereses de su grey y trabajar por la mejora colectiva. Ello supone el trabajo conjunto y la búsqueda de intereses comunes con las autoridades políticas. Pero apelar a una comunidad de intereses no ha de ser, de ningún modo, competir en procedimientos con los peores procedimientos del régimen

martes 19 de julio de 2011

REFLEXIÓN ACERCA DE UN POST DE PENÚLTIMOS DÍAS

El blog Penúltimos Días ha sacado una Réplica a Yoani Sánchez, que firma Ernesto Hernández Bustos acerca de un reciente post publicado por Yoani Sánchez en su blog Generación Y. Entendemos las razones de Hernández para defender su posición a favor del bloqueo o embargo (llámenle como gusten) que mantiene el gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba. Pero entendemos mucho mejor las de Yoani Sánchez quien, como muchos de los que padecimos el Período Especial mientras vivíamos en Cuba (1992-1996), nos dimos cuenta de que ese famoso embargo o bloqueo que tanto defendían algunos congresistas republicanos no afectaba en lo más mínimo a las altas esferas de la dictadura. Todo lo contrario, recrudecía más la miseria y la falta de recursos del pueblo para poder establecer aunque fuera una mínima oposición al régimen, cuya nomenclatura seguía comiendo langosta y viajando en lujosos yates.

El bloqueo o embargo no ha provocado la caída de los Castro. Más bien ha fortalecido su estancia. Ahora que el gobierno ha permitido la entrada de teléfonos celulares, computadoras y demás artefactos tecnológicos, incluso de manera restringida, y pese a que aún sigue limitando el acceso a Internet de sus ciudadanos, por primera vez la oposición ha contado con vías más poderosas para hacerse notar en el resto del mundo.

Resulta un poco incoherente que quienes están a favor de esa tecnología que le da voz a los disidentes y opositores civiles de la isla, no vean claramente que levantar las restricciones que pesan sobre los cubanos acelerará la caída del régimen, o, por lo menos, su disolución. Y volvemos a la pregunta de siempre: Si ya hemos visto que el esquema del embargo o bloqueo no ha dado resultado en 50 años, ¿qué puede hacernos pensar que seguirlo manteniendo provocará un resultado distinto? 

Por último, no hay que olvidar que el argumento principal de la dictadura cubana para explicar los problemas de la isla ha sido echarle la culpa al bloqueo de los Estados Unidos, a quien presentan como un monstruo que quiere ahogar la libertad de sus habitantes, cuando en realidad es el propio gobierno cubano quien siempre ha hecho todo lo posible por evitar que se levante ese bloqueo con el que tanto cacarean en la ONU. Cuando no haya bloqueo, habrá que ver cómo se las arreglan para explicar las restricciones que pesan sobre su población.